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La Audiencia Nacional mantiene la obligación de Renfe de facilitar talleres a Iryo

La Justicia rechaza las medidas cautelares solicitadas por la operadora pública y respalda provisionalmente la resolución de la CNMC.

La decisión judicial mantiene vigente, al menos de forma provisional, la resolución aprobada por el regulador ferroviario, que obliga a Renfe a facilitar determinadas operaciones de mantenimiento pesado para los trenes Frecciarossa de Iryo en sus instalaciones técnicas.

Aunque el tribunal todavía no ha entrado a valorar el fondo del asunto, el rechazo a suspender cautelarmente la resolución supone un respaldo temporal a la posición defendida por la CNMC y permite a Iryo seguir avanzando en el acceso a unos talleres que actualmente no tienen alternativa equivalente en España.

La CNMC defiende la igualdad entre operadores

La presidenta de la CNMC, Cani Fernández, defendió esta semana la actuación del organismo regulador y recordó que "la liberalización ferroviaria exige garantizar condiciones de competencia equitativas entre operadores".

Según explicó, Renfe "heredó históricamente gran parte de las infraestructuras ferroviarias, incluidos los talleres de mantenimiento, por lo que estas capacidades no deberían convertirse en una barrera de entrada para los nuevos competidores".

CNMC sede
Sede de la CNMC en Madrid.

Sede de la CNMC en Madrid.

La resolución de Competencia, aprobada el pasado 26 de marzo, obligaba cautelarmente a Renfe Mantenimiento a permitir a Iryo el acceso a las instalaciones de La Sagra (Toledo) para operaciones relacionadas con el desmontaje y montaje de bogies, además de facilitar espacios y equipamientos técnicos necesarios para determinadas revisiones de segundo nivel.

Renfe advierte de riesgos operativos y económicos

Desde Renfe se ha defendido durante las últimas semanas que abrir sus talleres al mantenimiento pesado de terceros podría afectar a la disponibilidad de trenes y tener impacto sobre servicios comerciales y conexiones sujetas a Obligaciones de Servicio Público (OSP).

La compañía llegó a advertir de posibles consecuencias en corredores como Madrid-Barcelona, el Eje Atlántico o los servicios Avant entre Madrid y Valladolid, además de cifrar el posible impacto económico en más de 60M€ anuales.

La operadora pública sostiene además que la normativa ferroviaria "no le obliga a prestar servicios de mantenimiento pesado a terceros y que el acceso no discriminatorio previsto en la legislación se refiere principalmente a mantenimiento ligero y servicios auxiliares".

Iryo rechaza la saturación de los talleres

Por su parte, Iryo ha rechazado los argumentos de saturación defendidos por Renfe y sostiene que el espacio requerido representa únicamente alrededor del 7% de la capacidad total del taller. (Iryo asegura que solo necesita el 7% de los talleres de Renfe)

La compañía calcula además que verse obligada a desplazar sus trenes a Italia para realizar allí el mantenimiento pesado supondría un coste cercano a los 17M€.

El conflicto llega después de cerca de 18 meses de negociaciones entre ambas compañías, durante los cuales se intercambiaron propuestas técnicas y borradores de acuerdo antes de que las conversaciones terminaran sin consenso.

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