Diferentes organismos económicos globales y la Comisión Europea han intensificado el debate sobre la fiscalidad del turismo en España, sugiriendo una revisión del impuesto al valor agregado (IVA) aplicado a actores como la hostelería, agencias de viajes y transporte.
Aumento del IVA en hostelería: una encrucijada entre competitividad y sostenibilidad fiscal
La discusión sobre el IVA turístico vuelve al centro de la agenda económica española. Organismos económicos globales y la Comisión Europea intensifican debate.
Sugieren una revisión del impuesto al valor agregado (IVA) aplicado a actores como la hostelería, agencias de viajes y transporte.
La discusión sobre el IVA turístico vuelve al centro de la agenda económica española. España aplica actualmente distintos tipos de IVA (general del 21 %, reducido del 10 % y superreducido del 4 %) según el bien o servicio gravado, con la mayoría de actividades turísticas beneficiándose de tipos reducidos.
Organismos internacionales piden ajustes fiscales
Según informes recientes, tanto la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) como instituciones de la Unión Europea están instando a España a revisar estos beneficios fiscales, especialmente en sectores como la hostelería, el transporte y las agencias de viajes. La OCDE considera que el sistema actual —con tipos reducidos y exenciones— limita la recaudación y afecta a lo que denomina una “neutralidad tributaria” deseable para la economía.
En particular, expertos señalan que equiparar ciertos servicios turísticos al tipo general de IVA (21 %) podría generar ingresos adicionales y aportar mayor equidad al sistema fiscal.
Actualmente, la hostelería tributa al 10 %, y los alquileres de viviendas de uso turístico sin servicios hoteleros suelen estar exentos, aunque la normativa obliga a tributar al tipo reducido si se incorporan servicios típicos de hotelería. (Pisos turísticos: los socialistas proponen aplicarles el IVA del 21%)
Opiniones en la comunidad económica sobre el IVA
Algunas voces especializadas han respaldado la revisión. Por ejemplo, el catedrático emérito Josep Oliver afirmó en un foro profesional que España debería dejar de “subvencionar” el sector turístico para incentivar otras actividades productivas fuera del turismo tradicional.
Sin embargo, esta visión choca con las preocupaciones de los propios actores del sector turístico, que argumentan que un aumento del IVA podría encarecer los precios para los visitantes y reducir la competitividad frente a otros destinos europeos, especialmente en segmentos sensibles al precio.
El turismo representa un pilar económico clave para España y cualquier cambio en su fiscalidad genera debate tanto en el sector privado como en los ámbitos políticos y sociales.
Viviendas turísticas y agencias en la mira
Uno de los puntos clave del debate es el tratamiento fiscal de las viviendas de uso turístico (VUT).
En 2025 un grupo parlamentario presentó una propuesta para que estos inmuebles tributen al tipo general del IVA cuando se alquilan por periodos cortos en municipios de más de 10 000 habitantes, con el objetivo de homogeneizar su tratamiento fiscal respecto a otros alojamientos turísticos.
Además, la Comisión Europea ha lanzado consultas públicas para revisar las normas de IVA aplicables a agencias de viajes y servicios de transporte, buscando modernizar un marco tributario que muchos consideran obsoleto y distorsionante para la competencia en el mercado único europeo.
Efectos potenciales en el turismo español
España ha logrado consolidar al turismo como uno de los motores de su economía, con proyecciones que estiman que el sector podría aportar más de 260.000 millones de euros al PIB en 2025, generando empleo y fortaleciendo la recuperación postpandemia.
Frente a esto, cualquier cambio en el tratamiento del IVA plantea retos y oportunidades. Por un lado, una mayor recaudación podría permitir mejorar servicios públicos y equilibrar las cuentas fiscales; por otro, podría aumentar los costos operativos de empresas turísticas y afectar el precio final para viajeros en un contexto competitivo. El equilibrio entre estas dinámicas será clave para los próximos debates fiscales.
Un debate con impacto político y económico
El debate no es solo técnico, sino también político. Entrar en la revisión de tipos de IVA implica negociaciones entre el Gobierno español y las instituciones europeas, con diversas visiones sobre el rol del turismo en la estrategia económica del país. (CEAV defiende los intereses de las agencias de viajes en el Parlamento Europeo)
En un contexto donde la presión fiscal total en España está entre las más elevadas de la OCDE, cualquier cambio en el IVA requiere sopesar cuidadosamente impacto económico, empleo e inversión extranjera.
Además de la fiscalidad, las propuestas recientes de organismos como la OCDE también subrayan la importancia de modernizar y adaptar la normativa tributaria a las transformaciones económicas globales, equilibrando la necesidad de ingresos públicos con el mantenimiento de la competitividad externa del país.
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