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Tendencias 2026: el turismo se encomienda al ahorro del viajero para subsistir

Las previsiones turísticas están marcadas por más viajes en emisor nacional, pero más cortos y una ralentización en el viajero de Europa.

Dependiendo de a quién se le pregunte, este 2026 será el año del turismo como gran soporte del crecimiento económico en España, o el año en el que se pincharán las tendencias turísticas optimistas.

En este escenario en el que conviven optimismo prudente sustentado en el gasto por visitante y en la fortaleza de la demanda interna (turismo emisor) y el pesimismo europeo, las previsiones presentadas por el prestigioso economista Ignacio De la Torre, de Arcano Partners, sitúan a España entre las economías occidentales con mayor capacidad de expansión. Esto es, según el experto, gracias al tirón del sector turístico y a la recuperación del consumo de los hogares.

El comportamiento del PIB en los últimos años, con tasas por encima de lo previsto, refuerza la tesis de que el país entra en 2026 con margen para seguir creciendo por encima de la media de la Eurozona, impulsado por los servicios y, muy especialmente, por la actividad de los hoteles.

El emisor de Europa podría sufrir la desaceleración económica

El turismo se ha convertido en un auténtico sustituto de los recursos naturales de los que carece España, con un volumen de gasto extranjero que, según las estimaciones manejadas en el foro, supera ya con holgura la factura energética y consolida al país como exportador neto de capital. (Tendencias: 2026, el año del "slow travel", según Eurostars)

Ignacio De la Torre, economista, analiza las tendencias turisticas del receptivo y emisor espanol
Ignacio De la Torre, economista, analiza las tendencias turísticas del receptivo y emisor español.

Ignacio De la Torre, economista, analiza las tendencias turísticas del receptivo y emisor español.

La clave ya no reside tanto en el número de llegadas como en la rentabilidad por viajero, con un incremento sostenido del gasto medio por turista que ha permitido reforzar el superávit exterior y reducir la percepción de riesgo macroeconómico frente a otros mercados procedentes de Europa.

Para De la Torre, este diferencial se traducirá en que España volverá a situarse entre los líderes del avance económico en la Eurozona en 2026, apoyada en una hostelería que continúa atrayendo inversión y en una planta hotelera en "plena fase de reposicionamiento hacia segmentos de mayor valor añadido". (Tendencias: cae la reputación del turismo en España, pese a ser motor económico)

El turismo se encomienda al ahorro de los españoles para sostener el emisor nacional

El otro gran motor del escenario descrito para 2026 es el consumo de los hogares, alimentado por la normalización gradual de la tasa de ahorro tras los picos de la etapa de incertidumbre y por la recuperación del poder adquisitivo real. Ese ahorro posibilitará, según De la Torre, un aumento sostenido de la demanda de viajes, aunque de duración más corta.

Los salarios han vuelto a crecer por encima de la inflación y el efecto riqueza asociado a la revalorización de los activos inmobiliarios contribuye a un clima de mayor confianza, que se traduce en un mayor presupuesto destinado a ocio, viajes y restauración, especialmente en escapadas de corta y media distancia dentro del propio país.

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¿Cuáles serán las tendencias turísticas de 2026?

¿Cuáles serán las tendencias turísticas de 2026?

La solidez del mercado laboral, con una creación sostenida de empleo y niveles de paro en mínimos históricos recientes, actúa como un tercer pilar de estas previsiones. (Tendencias: el empleo turístico crece un 1,9%)

La mejora de la estabilidad contractual y la expectativa de ingresos más predecibles permiten a las familias planificar vacaciones con mayor antelación, mientras las empresas turísticas anticipan un repunte de la demanda tanto en el segmento vacacional como en el turismo de negocios y congresos, apoyado en el aumento de grandes eventos y en la recuperación del turismo MICE.

¿Qué previsiones manejan en Exceltur y la Mesa del Turismo?

Otros expertos coinciden en ese horizonte de crecimiento moderado. Exceltur prevé que el PIB turístico real aumente en torno a un 2,4% en 2026, con un alza de los resultados empresariales cercana al 6% y una aportación al PIB del entorno del 13%, ligeramente por encima del conjunto de la economía española. Puedes leer las previsiones completas de Exceltur en esta información de Ladevi.

Por su parte, la Mesa del Turismo, presidida por Juan Molas, habla de un “crecimiento moderado pero sostenido”, apoyado en un mayor número de plazas aéreas, una agenda cargada de congresos y la consolidación de España como destino de referencia para grandes ferias y citas profesionales. (La Mesa del Turismo pide una rebaja temporal en los precios del tren)

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Juan Molas, presidente de la Mesa del Turismo.

Juan Molas, presidente de la Mesa del Turismo.

Sobre el terreno, estas previsiones se acompañan de un cambio profundo en la forma de viajar. Distintos análisis de tendencias apuntan para 2026 a un viajero más exigente, que huye de los destinos masificados, prioriza la sostenibilidad, busca experiencias personalizadas y está dispuesto a pagar más por pequeños lujos vinculados al bienestar, la autenticidad y la desconexión.

Más inteligencia artificial, digitalización e incertidumbre geopolítica en 2026

La digitalización y la inteligencia artificial ganan peso en la planificación del viaje y en la gestión hotelera, mientras los inversores se vuelven más selectivos y presionan para elevar la calidad de la oferta, mejorar la experiencia del cliente y reforzar la rentabilidad de los activos.

Este escenario de oportunidad convive con riesgos nada menores, desde la incertidumbre geopolítica hasta la volatilidad de las divisas y la posible desaceleración del consumo en mercados emisores clave como Estados Unidos, donde el ajuste de la tasa de ahorro podría enfriar la demanda exterior.

A ello se suman retos internos como la falta de personal cualificado, el absentismo laboral, la necesidad de retener talento y la presión social sobre la masificación en algunos destinos, que obligan a avanzar hacia un modelo más sostenible y de mayor valor, si España quiere sostener el liderazgo turístico con el que encara este 2026.