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Huelga de hambre y protestas: las Islas Canarias ponen en jaque al turismo

Los vecinos de Tenerife empezaron las manifestaciones y, ahora, buena parte de las Islas Canarias se suma a las huelgas en contra del turismo masificado.

Las Islas Canarias se rebelan contra la masificación del turismo: un grito por la sostenibilidad, dicen los convocantes de las protestas que se llevan extendiendo por las islas en los últimos meses y que, ahora, llega a su punto álgido.

La tensión social no tiene precedentes y el hartazgo de una parte de los locales ante los impactos negativos del turismo masivo, han llevado a miles de canarios a tomar las calles. Llegando al punto de convocar huelgas de hambre y protestas indefinidas que se cronificarán si no hay una solución.

Víctor Onésimo Martín, uno de los que participa en esa huelga de hambre, asegura que esta “solución” en la “última bala” que les queda para solucionar esta “situación terrible”.

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Protestas contra el turismo de masas en Tenerife, en las Islas Canarias.

Protestas contra el turismo de masas en Tenerife, en las Islas Canarias.

”Empezamos con las concentraciones en 2020, cuando se aprobaron los proyectos, primero con manifestaciones, luego intentamos elevar la protesta e incluso acabamos subidos a las grúas”, añade en declaraciones a El Confidencial.

Y añade: “No queremos acabar con el turismo, pedimos que se replantee el modelo. Que de primeras se haga una moratoria que evite más situaciones como esta y después evaluemos la situación entre todos. Se puede estudiar cómo de agotada está cada isla y ver dónde estamos al límite y actuar. Los propios políticos canarios hablan siempre de que estamos en una situación de emergencia, pero no hacen nada para atajarla”.

Las Islas Canarias, "al borde del colapso"

Las islas, que durante décadas han prosperado gracias al turismo, se encuentran ahora al borde del colapso, según los vecinos de Tenerife y Gran Canaria, los más movilizados.

La afluencia desmedida de visitantes ha generado una serie de problemas graves, como la escasez de agua, el aumento desorbitado del precio de la vivienda, la masificación de las playas y espacios naturales, y la precarización del empleo en el sector turístico.

Por ello, los manifestantes, cansados de ver esta situación, exigen un giro hacia un modelo turístico más sostenible y responsable, que respete el medio ambiente, que beneficie a la población local y que garantice la conservación de la rica cultura e identidad canarias.

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