Renfe sigue su expansión por Europa (después de anunciar nuevas rutas a Francia desde España) con la creación de una nueva filial llamada “Renfe Proyectos Internacionales”, que será la encargada de gestionar todos sus negocios fuera de territorio nacional.
Tren AVE de Renfe
Esta nueva empresa dispone de unos fondos propios de 9,1 millones de euros, que proceden de las aportaciones dinerarias de la matriz, de Renfe, así como la incorporación del 50% de la operadora española Leo Expressy, y la reciente filial de Renfe establecida en Estados Unidos (Renfe of America LLC).
La nueva compañía internacional está dirigida por Inmaculada Gutiérrez, economista que lleva en la compañía desde 2020 y desde entonces está al frente de los asuntos internacionales del grupo.
Los objetivos de Renfe con esta nueva empresa son muy ambiciosos para sus operaciones exteriores. Según el plan estratégico recogido por el diario Expansión, Renfe tiene como objetivo generar el 10% de sus ingresos fuera de España, lo que equivale a unos 500 millones de euros.
Y parece que va por buen camino porque Renfe, que facturó 4.127 millones de euros en 2022, prevé superar los 5.000 millones de euros en cinco años. Fuentes cercanas a la compañía indicaron a dicho medio económico que el objetivo de la nueva compañía internacional es “asumir la gestión de todos los negocios fuera de España”, además de “representar a la compañía en organismos internacionales”.
Arabia Saudi, una de los éxitos exteriores más relevantes de Renfe
El principal activo de Renfe en el exterior es el corredor de alta velocidad entre Medina y La Meca en Arabia Saudí. Haramain Alta Velocidad se ha convertido en la línea de alta velocidad más transitada de Renfe, a la altura del corredor entre Madrid y Barcelona y claramente por encima de los corredores Madrid-Sevilla o Madrid-Valencia.
El fuerte aumento de la demanda, con más de 7 millones de pasajeros esperados este año, no solo se está traduciendo en más ingresos por billetes en Arabia Saudi. De hecho, con este tipo de operaciones, la empresa española consiguió dar la vuelta a sus terribles resultados económicos tras la pandemia.
Por otro lado, con su filial Leo Express, Renfe quiere mantener y mejorar sus operaciones en los países de Europa Central, especialmente en la República Checa, lanzando una nueva filial también en Francia. Un movimiento que quiere consolidar su posición en el mercado europeo (especialmente en Polonia, Eslovaquia, Ucrania y Austria), ir a por el mercado ferroviario de Alemania y llegar a Francia a plantarle cara a SNCF.
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