Maurici Lucena, presidente de Aena.
Pese a los resultados financieros récord y la victoria en los procesos de licitación para gestionar aeropuertos internacionales como el de Rio de Janeiro, la empresa Institutional Shareholder Services (ISS), el principal asesor de voto a escala global, ha instado a los accionistas a votar en contra de la reelección de Lucena como presidente del grupo aeroportuario. (Bruselas da luz verde a Aena para adquirir el aeropuerto de Leeds-Bradford y participar en el de Newcastle)
¿Por qué Aena debería no reelegir a Lucena, según ISS?
La firma fundamenta su posición en la acumulación de funciones ejecutivas y de supervisión en una única figura, una práctica que considera contraria a las mejores prácticas internacionales de gobierno corporativo.
El núcleo de la crítica reside en el hecho de que Lucena ejerce simultáneamente como presidente y consejero delegado, un modelo que concentra la dirección estratégica y la gestión operativa en una sola persona.
Según ISS, esta dualidad limita los mecanismos de control interno y reduce la capacidad del consejo para ejercer una supervisión efectiva, motivo por el cual aboga por una separación clara entre ambas responsabilidades. (AENA prevé más crecimiento en los aeropuertos españoles "a pesar de la guerra")
Esta postura no es nueva en el mercado español. El propio asesor ya ha trasladado recomendaciones similares en otras compañías del Ibex 35, defendiendo la designación de un CEO independiente del presidente. De hecho, en los últimos años varias grandes cotizadas (como Iberdrola, Santander, Ferrovial o BBVA) han evolucionado hacia estructuras con mayor separación de poderes, alineándose con los estándares de los inversores internacionales.
Aena y Lucena, una dupla que ha generado grandes alegrías a inversores (y Gobierno)
En el caso de Aena, sin embargo, la situación se mantiene inalterada desde 2018, cuando Lucena asumió la presidencia ejecutiva. Según la propia compañía, este modelo aporta “unidad de liderazgo” y facilita la ejecución de la estrategia en un negocio intensivo en inversión y altamente regulado, como es la gestión aeroportuaria.
Como contrapeso a esa concentración de funciones, ISS propone la presencia mayoritaria de consejeros independientes en el consejo de administración y en comisiones clave como auditoría y riesgos.
La decisión sobre el futuro presidente de Aena, en manos de Moncloa
Ahora, la pelota está en el tejado del Gobierno de España: Aena cuenta con una estructura mixta, con un 51% del capital en manos del Estado (a través de ENAIRE) y el 49% restante en manos privadas. Este reparto otorga al accionista público una posición decisiva en las votaciones, lo que previsiblemente garantizará la reelección de Lucena pese a las recomendaciones en contra de ISS.
No obstante, el precedente de 2022 refleja que existe un bloque relevante de inversores que sigue estas directrices: en aquella ocasión, cerca del 17% del capital votó contra su continuidad. Entre los accionistas críticos figuraron grandes fondos internacionales, una tendencia que podría repetirse en la junta de 2026, donde ya se han posicionado en contra algunos inversores institucionales.

