Renfe ha situado Portugal como su próximo mercado internacional sobre el que expandirse. De hecho, ya trabaja para homologar en el país vecino sus trenes de alta velocidad de las series 106 y 107 de Talgo. Un intento de reorientar su estrategia de expansión europea, después de su intento fracaso de hacerlo en Francia. (Renfe pierde el contrato de trenes regionales en España)
Renfe prepara su llegada a Portugal pese a los retrasos en las entregas de Talgo
La empresa ha iniciado la homologación de los trenes Talgo 106 y 107 para acceder al mercado luso, tras el fracaso en su intento de expandirse a Francia.
AVE de Renfe.
En pocas palabras
- Renfe se expande: La compañía trabaja en la homologación de sus trenes Talgo 106 y 107 para el mercado portugués.
- Retrasos y estrategia: El movimiento busca reorientar la expansión tras el fracaso en Francia y por los retrasos en las entregas de Talgo.
- Infraestructura portuguesa: El país invierte en su red ferroviaria, con proyectos clave como la conexión Madrid-Lisboa, atractivos para Renfe.
Según ha explicado el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, el objetivo es aprovechar el desarrollo de la nueva red ferroviaria portuguesa prevista para los próximos años y las características de las vías lusas, prácticamente idénticas a las españolas.
Precisamente los trenes 106 y 107, según Puente, facilitan su encaje en Portugal, donde buena parte de la red convencional mantiene el ancho ibérico compartido con España.
Portugal y sus nuevas infraestructuras ferroviarias, un atractivo para Renfe
La oportunidad coincide además con un importante ciclo inversor ferroviario en Portugal: la Comisión Europea estableció en octubre de 2025 una hoja de ruta para la conexión Madrid-Lisboa que prevé servicios directos de aproximadamente cinco horas en 2030 y de unas tres horas en 2034, cuando esté terminada íntegramente la infraestructura de alta velocidad.
Este calendario matiza el horizonte de 2030: para entonces está prevista una conexión directa mejorada entre ambas capitales, pero la culminación completa del corredor de altas prestaciones se sitúa cuatro años después.
Portugal desarrolla paralelamente una red que incluye los corredores Lisboa-Porto, Porto-Vigo y Lisboa-Madrid, proyectos integrados en su Plan Nacional de Inversiones 2030 y apoyados con financiación europea.
¿Qué rutas podrían interesar a Renfe?
Infraestruturas de Portugal estima que, una vez completadas las actuaciones previstas, Lisboa y Porto podrán quedar a alrededor de una hora y cuarto, mientras que el trayecto Porto-Vigo podría reducirse a unos 50 minutos. Rutas que serían de especial interés para Renfe, no solo hacia el norte (mal comunicado en general con el resto de la península), sino hacia Andalucía por el sur. (Renfe conectará Madrid y Sevilla con su tren más lujoso en 2026)
La disponibilidad del material rodante será, sin embargo, uno de los condicionantes de la estrategia. La serie 106, conocida comercialmente como Talgo Avril, ya forma parte de la flota de alta velocidad de Renfe, mientras la 107 procede de la transformación de composiciones Talgo VII y requiere nuevas cabezas tractoras para constituir trenes autopropulsados de altas prestaciones.
Precisamente los plazos de fabricación son uno de los principales riesgos para el proyecto portugués, ya que los trenes de la serie 107 acumulan alrededor de dos años de demora, mientras que los retrasos previos en la entrega de los serie 106 llevaron a Renfe a reclamar a Talgo una penalización de 116 millones de euros. Ambas compañías alcanzaron posteriormente un acuerdo sobre su abono, cuyo calendario retrasa los primeros pagos hasta 2032.
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