El fabricante español de trenes Talgo ha salido al paso de la polémica generada tras la retirada parcial de trenes Avril de la serie S106 operados por Renfe en la ruta Madrid-Barcelona. En un duro comunicado, la compañía atribuye las fisuras detectadas en varios bogies al deterioro de la infraestructura ferroviaria y no a fallos de diseño o fabricación, como en un primer momento apuntó el ministro de Transportes, Óscar Puente.
Renfe vs Talgo: el fabricante de trenes culpa al Gobierno de la devolución de los Avril
Talgo asegura que el mal estado de la red, dependiente de Adif, es el motivo que ha obligado a Renfe a devolver los trenes Avril.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, y el alcalde de Vigo, Abel Caballero, en la primera ruta del tren Avril, propiedad de Renfe, en la ruta Vigo-Madrid.
La controversia arrancó cuando Renfe anunció la suspensión temporal de varios servicios Avril, lo que llevó a Puente a viajar a Alemania para explorar con Siemens la adquisición de trenes alternativos. En sede parlamentaria, el ministro explicó que se habían retirado cinco unidades por incidencias en los bogies, aunque insistió en que el restablecimiento total de la operativa depende de dar con una solución inmediata.
Talgo asegura que sus trenes siguen circulando que "solo cuatro" tienen problemas
Es ahora cuando Talgo ha querido matizar el alcance del problema: los 27 trenes Avril actualmente en circulación, únicamente cuatro han presentado fisuras, localizadas en ocho bogies de un total de 108.
El fabricante sostiene que la flota nunca se ha paralizado en su conjunto y que todas las unidades cumplen los protocolos de certificación europeos. Según sus análisis, el foco se encuentra en el tramo Madrid-Calatayud, donde el estado de la vía provocaría “aceleraciones verticales anómalas” incompatibles con la alta velocidad. (Renfe invertirá 485M€ en trenes con gran kilometraje a sus espaldas)
La empresa alerta de que la línea no está en condiciones de soportar circulaciones a 300 km/h y que, en su estado actual, solo sería apta para velocidades de entre 120 y 160 km/h. Una conclusión que, de confirmarse, rebajaría los estándares de la principal conexión ferroviaria de alta velocidad del país.
Adif subraya que las infraestructuras ferroviarias son seguras
Desde Adif, sin embargo, rechazan esta tesis. El administrador de infraestructuras asegura que la seguridad no está comprometida, si bien reconoce que las vibraciones detectadas afectan al confort del viaje. Algo que, aparentemente, no afecta a la demanda de viajeros, que durante el año pasado alcanzó cifras récord. (Trenes: 40M de viajeros en la alta velocidad en 2024)
A todo ello hay que sumarle la dimensión económica: la SEPI (empresa estatal que cuenta con accionariado de buena parte de la industria española) ha confirmado su entrada en el capital de Talgo, junto con el grupo industrialSidenor, en un movimiento interpretado como un respaldo al tren Avril y a la industria ferroviaria nacional.
El ministro Puente, por su parte, ha definido el modelo como un “buen tren con pecados de juventud”, pero ha responsabilizado a gestiones anteriores de apostar por un prototipo “solo por precio”, una decisión que, asegura, ha derivado en las actuales dificultades.
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